Por Nadia Gibaja

Nací en Posadas, una Ciudad de la provincia de Misiones ,Argentina, ubicada justo en la frontera con Paraguay.

De hecho, Posadas y Encarnación (Paraguay) están unidas por un puente, el Puente San Roque González de Santa Cruz, que atraviesa el Río Paraná, acercando ambas Ciudades.

Por eso el intercambio en esta zona es tan fluido. Nuestros acentos al hablar son similares no por casualidad, sino porque venimos de un origen en común, por nuestras venas corre – también – sangre guaraní.

Este pasado y presente compartidos han provocado una amalgama de costumbres, tradiciones, historias, que deriva en toda una cultura compartida. Y, por supuesto, la gastronomía no escapa a ello…

Muchísimas recetas podría elegir para acercarles el sabor de mi tierra, pero voy a optar por una en particular dada su cotidianeidad, porque es símbolo, porque atraviesa generaciones, porque a todxs nos gusta y es muy accesible: la chipa – sin acentó en la “a” – de almidón.

Existen tantas variantes de esta receta como misioneros y paraguayos quizás. Su origen está en discusión, pero sabemos que ya los guaraníes tenían su propia receta, así que quizás debamos concederles a nuestros ancestros – verdaderos dueños de esta tierra – su autoría.

Y aquí va mi versión que, si la siguen tal tal cual, SALE PERFECTA:

Ingredientes:

  • 300 gr ricota.
  • 100 gr manteca.
  • 500 gr almidón de mandioca.
  • 3 huevos.
  • Una cucharada sopera de sal.
  • 350 gr de queso pategrás.

Pasos:

  1. Volcar el almidón en un bowl (cuidado es muy volátil)… echarle la sal, mezclar…
  2. Agregar los huevos y la manteca pomada, incorporar.
  3. Sumar la ricota y amasar hasta que quede una pasta homogénea.
  4. Cortar el queso en cubitos, echarlos sobre la masa y volver a mezclar de forma que queden bien distribuidos.
  5. Hacer bolitas del tamaño que gusten, yo les aconsejaría que no muy grandes.
  6. Colocar sobre una placa enmantecada y llevar a horno 180º precalentado por 15’.
  7. Cuando se doran por fuera retirar y servir.

ADVERTENCIA: “Péro jaikuaaháicha, heta vése ijetuʼu upéva” (a veces, no comer más de lo debido no resulta tan fácil).