En Marzo de este año, el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, convocó a una comisión de especialistas para redactar un proyecto de Ley para institucionalizar un sistema integral de cuidados, y sería la primera vez en nuestro país que el estado aborde de forma integral y global la problemática del sesgo de género en las tareas de cuidados.

Se entiende como tareas de cuidados todas las actividades domésticas destinadas al cuidado de les miembres del hogar, y comprende los trabajos de limpieza, orden, cuidados de salud, educación formal, aprovisionamiento, coordinación de horarios y fechas, etcétera.

Históricamente las mujeres hemos sido culturalmente cargadas con la responsabilidad de las tareas de cuidado, a la par que las mismas han sido invisibilizadas y su valor económico y trascendencia social no han sido tenidos en cuenta.

A ello cabe agregar que el ingreso de las mujeres al mercado laboral no ha sido acompañado de una redistribución de los roles dentro de los hogares, por lo que ahora además del inmenso trabajo doméstico sumamos el trabajo (remunerado) fuera de la casa.

La desigualdad en los cuidados tiene directa incidencia en la feminización de la pobreza, la precarización laboral femenina, la perpetración de la brecha salarial y la violencia de género en el ámbito doméstico, entre otras cuestiones.

Es por ello que esta iniciativa es de trascendental importancia para lograr la tan mentadas igualdad y equidad de género.

Entre las cuestiones que el proyecto de ley debería abordar están la provisión pública de servicios de cuidados para primera infancia, personas mayores y con discapacidad, políticas para que los varones tengan mayor responsabilidad para realizar las tareas de cuidados, políticas para que las tareas de cuidados sean reconocidas como un trabajo y políticas de protección social para las personas que cuidan.

Hace un tiempo un varón cis me dijo “Ustedes tienen mas derechos que nosotros incluso”, no “Rubén”, lo que tenemos son derechos vulnerados que intentan ser reparados a través de leyes que los protegen. Los privilegios son de los varones cis, y no al revés.

Por eso celebro que exista un Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, claro ejemplo de la importancia que adquiere para nosotras el acceso a puestos de poder de mujeres con las gafas violetas puestas. Gracias feminismo, gracias Alberto y Cristina.