Por Nadia Gibaja

Existe un proverbio árabe que reza «La canción es el alma del pueblo», y en cierto modo, ¡lo es!… La música es cultura, puesto que constituye una de las manifestaciones más importantes de la misma en cualquier época o civilización.

Soy parte de una sociedad que en jardín de infantes cantaba: “La negra Simona y el negro Simón, andaban por la calle de gran conversación, la negra le dijo compra un peinetón, el negro se dio vuelta, y le dio un cachetón”.

Desde ahí en adelante gran parte de las canciones que cantamos – a veces oyendo sin escuchar – reproducen manifestaciones de profunda violencia machista.

Podría escribir cada semana una nota con ejemplos de lo que les digo, pero voy a elegir unas pocas, haciendo un recorrido flash por las últimas 3 décadas (nótese que tengo 33 años), con canciones de diferentes países y estilos, ya que este fenómeno no es privativo de ningún género musical ni nacionalidad.

Súbanse conmigo a este D’Lorean musical y recorramos este top de canciones más misóginas de las últimas décadas.

Viajamos a 1988, año en que nací, y empieza a sonar en nuestro inconsciente la letra de una canción que dice: “Solía amarla, pero tuve que matarla, tuve que enterrarla seis pies bajo tierra y aún puedo oír cómo se queja” ¿Ya saben qué canción es?  La canción es “i used to love her” y pertence a la banda Guns and Roses: “I used to love her, but I had to kill her I had to put her, six feet under, and I can still hear her complain”.

Saltamos en el tiempo hacia 1994: la siguiente canción “ingrata” pertenece a la banda Café Tacuba y dice:“Por eso ahora tendré que obsequiarte Un par de balazos pa’ que te duela Y aunque estoy triste por ya no tenerte Voy a estar contigo en tu funeral.” Romanticemos el femicidio entonces (?).

En1999nace nuestro próximo hit del ranking de canciones machirulas, la misma pertenece a Daniel Melingo y se llama “amablemente”:“La encontró en el bulín y en otros brazos, sin embargo, (…) El hombre no es culpable en estos casos.’ Y al encontrarse solo con la mina (…) con gran tranquilidad, amablemente, le fajó treinta y cuatro puñaladas”. Tranca la letra de Melingo.

Vamos hacia el 2001, a canchenguear con la canción que da título a esta nota, “Laura” de Damas Gratis, que nos cuenta lo rápida que es Laura y como se le ve la tanga, lo cual hace suponer al cantante que no puede esperar a que la lleven de la mano y la inviten a un motel; trabajemos el concepto de consentimiento chiques. 

En 2003nace el famoso hit de Cacho Castaña: “Si te agarro con otro te mato, te doy una paliza y después me escapo. (…) Dicen que yo estoy errado Los que dicen eso porque nunca amaron (…) Dicen que soy aburrido Porque no me gusta que tengas amigos…” nada que agregar.

Transcurría el año 2009 y los Tekis nos recitaban: “Qué le voy a hacer a esa mujer, Qué le voy a hacer, la voy a matar, la voy a matar (…), Soy soltero y hago lo que quiero (…) Puesto que en el mundo hay otra mejor”, la letra pertenece a la canción “soltame carnaval”. Los Tekis no andan con eufemismo parece.

Año 2011 los pibes de “La Barra” confesaban a través de su canción “casi la mato” lo siguiente:“Casi la mato señor juez no me arrepiento es la verdad (…) le dispare sin importarme si moría. Casi la mato y cien mil veces más lo haría (…) por eso señor juez si salgo en libertad le juro que esta vez la matare, le juro que esta vez la matare” ¡OUCH! Fuerte ¿no?.

El DeLorean aterriza en 2014 y ahí está Romeo Santos diciéndole a alguien: “No te asombres si una noche entro a tu cuarto y nuevamente te hago mía. Bien conoces mis errores, el egoísmo de ser dueño de tu vida. No te hagas la loca eso muy bien ya lo sabías.” La canción se llama “eres mía”. Hay que advertirle a Romeo que todo eso que describe al cantar está tipificado como delito.

En 2016 Maluma lanzaba “4 babies” diciendo: “Estoy enamorado de cuatro babies Siempre me dan lo que quiero Chingan cuando yo les digo Ninguna me pone pero…”, hablemos de cosificar a la mujer señor Maluma.

Y terminamos el recorrido en el año 2020 con “Caramelo” de “Ozuna”, según quien: “en la vida todo se puede esté bien o esté mal (esté mal)”; y se jacta diciendo: “Dale ven ven mátame, me dice, dale baby maltrátame”.

En fin, largo recorrido hemos hecho, algo se ha logrado concientizar sobre el impacto que tiene colectivamente seguir reproduciendo y promocionando la violencia a través de la música. De un tiempo a esta parte, me he dado cuenta que haciendo esta suerte de investigación, se han morigerado los modos, y diversificado los temas por fuera de la violencia, pero sigue habiendo un claro sesgo machista en muchas canciones aún actuales.

Y vos ¿escuchas lo que oís?