Durante mi vida, he tenido la oportunidad de sumarme o pertenecer a diferentes espacios de militancia social, bien heterogéneos y diversos.

Así, he participado como activista por los derechos de los animales, también he sido voluntaria en Techo, fui cofundadora de lo que en su momento fue “Proyecto Plato Lleno Posadas (hoy red Alimendar), milité a favor de la Ley IVE, fundé una red de madres, “Mama’s Gang Misiones”, que hoy conglomera a más de 350 mujeres madres a lo largo de la Provincia y desde allí nos acompañamos, sostenemos e informamos entre todas.

¿Por qué estoy contando todo esto? Porque quiero hacer hincapié en lo siguiente. Todas y cada una de las veces que abracé una causa y salí a militarla… recibí intervenciones por parte de algunas personas al respecto, tendientes a cuestionar la legitimidad, importancia, utilidad de lo que hice/hago, el cómo, por qué y para qué.

Por ejemplo, si estás en una red en defensa de los animales te cuestionan por qué más vale no ayudas a les niñes que viven en situación de pobreza. Si ayudas a personas en situación de pobreza te acusan de perpetuar la cultura del asistencialismo (sin saber en profundidad de qué se trata lo que haces). Si te posicionas a favor de la Interrupción Legal del Embarazo te cuestionan que por qué no mejor ayudar a las madres. Si inicias una red para sostener maternidades entonces te dicen que en realidad debes hacerlo de tal o cual forma… o ponen en duda cuan genuinos sean tus motivos para hacerlo.

QUE INSOPORTABLE!

Lo más paradójico es que generalmente esto viene de parte de personas que no se suman siquiera a UNA LUCHA, que no asumen UN POSICIONAMIENTO frente a alguna problemática.

Me pregunto si a los varones les pasa lo mismo.

Posicionarnos como sujetxs políticxs es un acto de entrega que supone tiempo. Tiempo para informarnos, formarnos, meditar, salir a las calles, comunicar, argumentar… Y después de haber invertido unx mismx toda esa energía por aquello que nos llama y enciende, las personas pretenden arrogarse nuestra prerrogativa de elegir las luchas y decirnos cómo y cuándo hacerlo… ES UN MONTÓN!

En una entrevista -hace un par de días- a Luciana Peker un periodista varón preguntaba – POR VEZ NÚMERO UN MILLÓN – por qué el colectivo de actrices tomaba intervención en determinados casos (Thelma Fardín) y no en otros (Patricia Bullrich). Y mentalmente a mí se me venía la pregunta: “¿Y VOS QUÉ POSICIONAMIENTO TOMASTE AL RESPECTO COMO PARA EXIGIRLE ALGO A ALGUIEN?”.

Lo mismo me pasó tiempo atrás cuando se la condeno y acribilló a críticas a Nicole Neumann por usar unas botas de cuero siendo vegana, críticas recibidas de gente que hace NADA por paliar el sufrimiento animal y el deterioro ambiental atacando a una mujer que hace de su lucha un estilo de vida… Poniendo en duda lo genuino o legítimo de su lucha, endilgándole falta de coherencia. ¿PAAARDÓN? ¿Y TÚ?

No ven el laburo, no ven la lucha, no ven las conquistas, no leen el mensaje, sencillamente buscan la forma de echar por tierra todo eso.

En algún punto, creo que les molesta, les interpela a tal punto que sienten la necesidad de atacarlo de alguna forma. Lo cual, quizás, después de todo no sea tan mala señal. Ladran Sancho ¿no?

Si algo te moviliza, te enciende, te llama, te incomoda, OCUPATE, no hay nada más hermoso y liberador que asir el poder inmenso que vive dentro de cada une de nosotres para cambiar para bien aquello que nos molesta.

Y si no te nace ocuparte, si nada te compromete o moviliza, al menos deja hacer a quienes sí miran más allá de su ombliguito y hacen algo al respecto.