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¿Por qué las mujeres nos jubilamos “antes”?

Nadia Gibaja

Este es un tema que genera controversia. Hay quienes piensan que si el reclamo es por la igualdad esto debería cambiar, y hombres y mujeres debiéramos llegar a la edad jubilatoria al mismo tiempo.

Pero hay muchas cuestiones que se les escapan a lxs promovedores de esta moción.

Para explicarlo empezaré con unos ejemplos… La igualdad supone un trato idéntico, en dicha lógica imaginemos una pista de atletismo. En la línea de largada ubicamos a la misma altura a un señor de 60 años que no practica deportes y al lado a un atleta entrenado de 25. ¿consideran que es justo? ¿tiene el hombre de 60 las mismas oportunidades que el de 25?

Les doy otro ejemplo, si yo percibo un salario de $20.000 al mes y vos percibís uno de $60.000 al mes, aplicando la igualdad lisa y llana, vos y yo deberíamos tributar la misma cantidad en impuestos, aunque yo gane menos ¿crees que la situación es justa? La respuesta me parece obvia, la persona que gana menos está en desventaja. De hecho, es por esto que nuestro sistema jurídico recepta el principio de equidad, que implica, entre otras cosas, que cada persona aporta conforme su capacidad contributiva.

Ese es el concepto de equidad, un concepto superador de la igualdad que lo complementa, porque toma en cuenta la situación particular de cada persona, ante cada situación, EQUIPARANDO a la hora de buscar soluciones.

Y lo cierto es que hombres y mujeres no estamos en igualdad de condiciones, por lo que no podemos recibir trato idéntico.

Estadísticamente, al día de hoy, las mujeres realizamos el 75% de las tares domésticas y de cuidado. Unas tres horas más por día que los varones. También ganamos en promedio un 27% menos que los varones por iguales tareas. Ante la decisión de tener hijes somos quienes ponemos el cuerpo, como también lo hacemos cuando asumimos una lactancia.

Todo esto es una carga extra que las mujeres acarreamos durante toda la vida. La Empresa norteamericana de salud y nutrición Welch’s, tras un estudio efectuado sobre 2000 madres norteamericanas, llegó a la conclusión de que maternar equivale a DOS JORNADAS LABORALES, y la frutilla del postre… lo hacemos de forma no remunerada.

Según informe de la Dirección de Economía, Igualdad y Género, llamado “Los cuidados, un sector económico estratégico. Medición del aporte del Trabajo doméstico y de cuidados no remunerado al Producto Interno Bruto”, las tareas domésticas y de cuidado consideradas como un todo son la actividad que más aporta a la economía: los cuidados representan un 16% del PBI. Las mujeres argentinas le dedican más de 96 millones de horas diarias a estas tareas, sin ningún tipo de remuneración, pero con un gran costo en términos de tiempo personal.

Entonces pensemos, tengamos hijes o no, realizamos el 75% de las tareas domésticas y de cuidado, si le sumamos tener hijes nos cargamos además con otro trabajo no remunerado que equivale a dos jornadas laborales… tenemos siempre peores sueldos que los varones haciendo lo mismo que ellos, además nos enfrentamos a otras limitaciones a la hora del desarrollo económico, profesional y laboral que vinimos viendo en notas anteriores: techo de cristal, paredes de cristal, escaleras rotas, y aun nos falta charlar sobre el suelo pegajoso; y por si fuera poco nuestro laburo no remunerado dentro de los hogares representa el 16% del PBI.

En resumidas cuentas, las mujeres trabajamos mucho más, por mucho menos dinero, y nuestro laburo no remunerado dentro de los hogares significa el aporte más grande a la economía nacional.

¿Les sigue pareciendo justo proponer que ENCIMA nos jubilemos a la misma edad varones y mujeres?

Esto es la perspectiva de género, tener en cuenta TODO lo que se debe tener en cuenta a la hora de proponer cambios y políticas públicas. Espero haber respondido satisfactoriamente la pregunta del título.

Cuéntenme que piensan.

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