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IDEOLOGÍA DE GÉNERO: ¿qué es?

Nadia Gibaja

“Ideología de género esto, ideología de género aquello…”, es una frase que se repite y escucha mucho últimamente, pero… ¿qué es la ideología de género?

Para encontrar la respuesta vamos a detenernos en el significado de las palabras involucradas.

Ideología: “f. Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc.” Según la definición del diccionario, la palabra ideología enfatiza en el plano de lo personal, subjetivo… de las opiniones, convicciones, creencias o pareceres.

Género: “Grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido este desde un punto de vista sociocultural en lugar de exclusivamente biológico.” Es decir, que “género” alude al significado social que se atribuye a las diferencias biológicas entre personas.

Si juntamos todo eso, “Ideología de género” sería algo así como lo que opina o cree una persona, o grupo de personas, sobre el significado social que se atribuye a las diferencias biológicas entre personas.

Entonces hay que observar que no existe LA “ideología de género”, sino que coexisten al menos dos tipos de “ideologías de género”:  – Una que considera que el sexo biológico define el género de las personas, y a su vez el género define el rol que deben ocupar varones y mujeres en la sociedad; – Otra que cree que el sexo biológico no es lo que define el género de las personas, sino su autopercepción (varón, mujer o ninguna de ambas categorías), sin condicionar dicha autopercepción el rol que deben ocupar en la sociedad. 

¿Y entonces? – cri, cri, suena grillo de fondo – Entonces nada, no podemos definir en concreto qué es la “ideología de género”, porque sencillamente no existe. Así como lo leen: NO EXISTE. 

Lo que existe es la intención deliberada de grupos conservadores de perpetuar una visión binaria de la existencia humana, intentando desacreditar los ESTUDIOS de género, y sus postulados académicos y científicos, proponiendo que son simplemente ideología o pensamiento sin ningún sustento en que apoyarse… Y eso sí es una “ideología”, porque eso sí obedece a intereses y creencias sin sustento científico, empírico o académico, de un sector de la sociedad que se resiste a los cambios de paradigma, a aceptar la diversidad y todo lo que se salga de la heteronormatividad en general, porque todo aquello no obedece a su muy acotada visión del mundo se patologiza o se condena… la diversidad sexual o de género, se patologiza, la deconstrucción de roles y mandatos de género se condena, y así…

Ahora pongamos las cosas en orden. El género, aplicado a personas, es una categoría de análisis, es una construcción cultural que tradicionalmente tuvo como base las diferencias biológicas. Históricamente se tomo a las diferencias genitales entre las personas para categorizarlas como varones (machos) y mujeres (hembras).

Este punto de partida biologicista ha quedado obsoleto actualmente, ya que propuestas superadoras que vienen desde el campo académico y científico han demostrado que la lógica binaria “varón-mujer/macho-hembra”, y la heteronormatividad correlato de dicha lógica, deja fuera de consideración a una porción no minoritaria de la sociedad, donde están incluidas las personas pertenecientes a la comunidad LGBTIQ+.

Por otra parte la frase “ideología de género” pretende aplicarse como un sinónimo peyorativo de “perspectiva de género” desnaturalizando el significado de esta última. 

La palabra “perspectiva” alude al punto de vista desde el cual se considera o se analiza un asunto. La “perspectiva de género” es una herramienta metodológica que permite identificar, reconocer y analizar las desigualdades estructurales que se erigen sobre la base del género, y se traducen en discriminación, menos oportunidades y desventajas para las mujeres, feminidades y disidencias.

Son muchas las razones e intereses que motivan la resistencia ideológica de los grupos conservadores hacia la aplicación de la perspectiva de género, puesto que este “prisma” conceptual sacude el statu quo de la manera más amplia y transversal que haya tenido registro la historia de la humanidad, no cabe en una nota editorial todo lo que puede incluirse aquí, tarea que quedará para otra entrega.

Por hoy me alcanza con que empecemos a cuestionarnos lo que leemos y escuchamos, valiéndonos de información fidedigna para buscar las propias respuestas. ¡Hasta la próxima amiguites!

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