cropped-Magazine-Henryka-Logo.png

Economía y finanzas con perspectiva de género: techo de cristal

Nadia Gibaja

En la nota anterior hablamos sobre mujeres y su relación con el dinero… En esta nota trataremos el tema economía y finanzas con perspectiva de género.

Si hablamos de hacer plata, de crecer económica, profesional y/o laboralmente, las mujeres corremos con desventaja (¡¿cúando no?!)… 

Encontrar soluciones para superar las barreras invisibles que nos frenan, comienza por poder reconocerlas y nombrarlas… Por eso a partir de hoy, y en las siguientes notas, le iremos poniendo rostro, nombre y apellido.

¿Escuchaste o leíste alguna vez sobre “el techo de cristal”?  Así es como se llama metafóricamente a la barrera invisible que encontramos las mujeres para ascender en cargos jerárquicos. Consiste en un conjunto de reglas no escritas que nos dificultan ocupar puestos de mando.

Para tomar dimensión de cuanta mella nos hace este “tope” basta con ejemplificar a través de algunas estadísticas…

Según un relevamiento de Glue Consulting en Argentina sólo el 4% de las empresas grandes y pymes están dirigidas por mujeres. En la lista de CEOs de las 500 empresas más grandes del mundo solo aparecen veinte mujeres (también un 4%). La consultora internacional Mercer agrega que, además, estas mujeres ganan en promedio un 23% menos que sus pares varones.  

En Estados Unidos incluso hay un ratio llamado “Glass Ceiling Index” que, entre otras cosas, evidencia que hay menos CEOs mujeres que CEOs llamados John (datos de Ernst & Young). Algo similar a lo que pasa en nuestro país respecto a los presidentes de la República: han habido más presidentes llamados “Carlos” que mujeres en el sillón de Rivadavia (que solo fueron 2 a lo largo de la historia.).

Este fenómeno se observa también en la participación en cargos dentro del Estado, tomemos como ejemplo la Cámara baja del congreso de la Nación que, a pesar de la Ley de cupos, actualmente se compone de 104 diputadas mujeres y 169 diputados varones; de las autoridades del Poder Legislativo Nacional 18 son mujeres y 44 son varones; solo 4 de los 21 Ministros/as son mujeres. Y así en todas las áreas en donde querramos hacer foco.

Existen diferentes causas que explican este fenómeno, entre ellas la maternidad (o la mera posibilidad de ser madre en el futuro) y también prejuicios y estereotipos de género – infundados claro – que nos hacen percibir como menos “confiables” para las tareas de mando y dirección.

Saberlo es fundamental para que desde el estado se tomen medidas y se apliquen políticas en busca de la equidad, pero también para visibilizar este problema y concientizarnos al respecto como sociedad, ya que lo que no se nombra “no existe”.

Romper el techo de cristal no tiene que ver solamente con una cuestión de justicia social, sino que la equidad de género en materia laboral es un buen negocio, porque contribuye al desarrollo y buen funcionamiento de las economías… Esta ha sido la conclusión a la que se arribaron diversos organismos internacionales como el Banco Mundial y el FMI.

Para aportar datos aún más concretos, se puede mencionar que la consultora McKinsey & Company determinó que más del 50% de las compañías que implementaron programas sobre el tema obtuvieron mejoras de hasta un 15% en sus finanzas. También, en un informe publicado en Septiembre del 2015, estimó que podrían agregarse US$ 28 billones al PBI mundial (o un 26%) en el año 2025 si se lograra alcanzar una completa igualdad de género.

Como ven, mirar la economía con perspectiva de género es un tema que debe comprometernos a todas, todos y todes.

relacionados