No sólo tenemos grietas políticas, las grietas sobre nutrición a veces son más profundas y más difíciles de cerrar.

La regla, para saber de qué lado te vas a parar, es preguntarte qué objetivo tenes individualmente y cómo la decisión que tomes va a influir en tu vida. En nutrición, como en muchos otros aspectos de la vida, todo se considera individualmente. Si tu pareja, amigx, familiar eligió un camino, no quiere decir que ese sea el mejor para vos. Es más, seguramente no lo sea, ni hablar si está de moda, probablemente no sirva para nadie.

Ahora sí, basta de vueltas; ¿qué onda con el ayuno intermitente?

No es algo que inventamos en el 2020, eso es seguro, algunas religiones ya estaban totalmente adelantadas. Muchas veces es una práctica que llevamos a cabo en el día a día, sobre todo las personas que odian desayunar, y que no le prestamos atención.

Vamos a lo básico, busquemos una definición.

Ayunar, según la Real Academia Española, es toda abstinencia de comida y bebida durante un período prolongado de tiempo. Por un lado tenemos el más estricto, sin aporte calórico y sin consumo de agua, que nos lleva derechito a la muerte y por otro lado, tenemos el ayuno donde nos privamos de bebidas que aportan calorías y alimentos, pero se puede consumir agua y vitaminas. Este último es el modelo que se usa.

Encontramos diferentes protocolos de ayuno, donde no sólo varían las horas durante las cuales no ingerimos alimentos sino también la cantidad de comida que se consume posteriormente.

La definición es simple y clara, lo que no está claro todavía son todos los cambios que genera este hábito en nuestro cuerpo. Cuando hablo de claridad, hablo de datos concretos, probados científicamente, nada de promociones en la televisión. El lado positivo es que este tema se está estudiando muchísimo y si todo se comprueba, tendremos otra herramienta más para trabajar porque son muchos los beneficios que están bajo la lupa.

Por otra parte, se está usando mucho para “bajar de peso” y acá entramos en conflicto.

La respuesta seguramente la están buscando en este texto y claramente no tengo la última palabra, seguro se llevan más dudas que certezas, bienvenidos a mi mundo.

El objetivo, cuando se habla de bajar de peso específicamente con el ayuno, es reducir las horas de ingesta de alimentos. Si uno está menos horas comiendo, ingiere menos calorías, “baja de peso”. Que hermoso suena, como una cuenta matemática pero lamentablemente, en nutrición, hay muchos grises.

¿Qué pasa luego del período de ayuno? consumo alimentos a libre demanda, festejo mi cumple todos los días hasta que se me terminen las horas de libertad ó controlo lo que consumo?, ¿hay algún cambio de hábito si solamente aprendo a estar algunas horas sin comer?, ¿sirve si sigo usando el auto para ir al kiosco que está a dos cuadras?, ¿impacta de igual manera en una persona sedentaria, en un atleta de élite o en una persona activa?

En mi opinión, nada sirve si no buscas un cambio de hábitos. Si el único objetivo sigue siendo nuestro peso, sin pensar en nada más, ninguna estrategia tiene un final feliz. Si te sometes a este cambio y dejas de desayunar que es lo que más te gusta en el mundo, vas a sufrir y te vas a frustrar, tenes que saber que no es la única manera y podes lograr tus metas, evitando sentirte miserable.

Si realmente es algo que querés probar, buscá ayuda de un profesional que no solamente te guíe en cuanto a esta disciplina, sino que te enseñe a comer, a elegir y a modificar otras variables que impactan en tu salud y en tu aspecto físico, si es eso lo que estás buscando cambiar.

Elegí profesionales que no sean fanáticos sino que te puedan dar una mano de acuerdo a lo que necesitas, siempre que se pueda trabajar bajo un marco de salud.