Por Ángela Ferreira

Terminando un año complejo y totalmente fuera de lo común marcado por la pandemia mundial covid 19, millones de muertes en el mundo, meses y meses de encierro, cuidados y distanciamiento social que ahora les especialistas comienzan a decirnos que traerá repercusiones en nuestra salud mental y en las formas de vincularnos con otres.

Pero terminando el 2020 las noticias buenas comienzan a llegar, hace dos semanas Pfizer presentó el pedido de autorización ante la Anmat para aprobar la vacuna contra el covid 19 en nuestro país, justo en el momento que comienzan a recrudecerse las segundas olas de contagios en varios países del mundo.

Tanto Pfizer como Moderna son las primeras vacunas con la tecnología RNA, lo cual está generando grandes dudas porque la gente no sabe cómo funcionan. Les especialistas mencionan que es una tecnología que se estaba yendo a buscar en el marco del tratamiento contra el cáncer, sobre el cual tienen más de 50 vacunas en pruebas en el mundo actualmente, lo cual ya venía denotando (previo covid) una tendencia a ir modificando o mejorando las técnicas y estrategias farmacológicas.

Durante las últimos días circularon en redes fake news vinculadas a las vacunas contra el covid 19 con argumentos tan vacios como “te modifican la información genética”, “te cambia la personalidad”, “te ponen un chip para saberlo todo”,  “tiene efectos adversos terribles” y la ultima se trató de que post aplicación no se podría consumir alcohol durante un lapso de 40 días (previa fiestas de fin de año).

¿Cómo funcionan realmente?

Según el Biólogo Fabricio Ballarini (científico Argentino, creador de la “liga del bien” que invita a comunicadores e influencers a compartir información de calidad en las redes con el hashtag #Infodelabuena)  lo que hacen éstas vacunas es “simplemente llevar ese mensaje artificial que viene con la vacunación, adentro de la célula, una vez que llega esa carta le brinda información al cuerpo para producir  una proteína que tiene el virus y levanta el sistema inmune” o mas simplemente “hackear una producción celular” “dar una orden nueva y utilizar la capacidad de producción celular que tenemos naturalmente  para que nuestro propio cuerpo pueda  producir algo que nos hace bien”  sin modificar ninguna información celular, ni meterse en los genes. Se trata de nuevas defensas de las que nuestro cuerpo puede apropiarse rápidamente.

Es una proeza que podría pasar a los libros de la historia:

Este método  sería un avance científico que podría modificar a futuro la producción de vacunas para todas las enfermedades, se está buscando una vacuna universal a través de la cual “se le daría ordenes al cuerpo para fortalecer el sistema inmune ante cualquier enfermedad” Tentador, cerró el científico.

Antes con las vacunas atenuadas se inyectaban una partecita de virus y ahora ya no será necesario, con éste nuevo método “es tu propio cuerpo que produce ese pedacito de proteína que enciende el sistema inmune” en palabras de Ballarini.

Algunas claves para cerrar:

  • Ser flexibles a los cambios tecnológicos en el marco también de todos los cambios culturales producidos por la pandemia mundial (la ciencia está avanzando)
  • Votar siempre a gobiernos que apuesten a la ciencia y la salud publica
  • Democratizar el conocimiento sobre el tema para calmar los ánimos sociales (las resistencias casi nunca son casuales)
  • No reproducir fake news
  • Cerrar el año vibrando bien alto