Lxs especialistas apuntan la inminente llegada de una segunda ola de coronavirus a la Argentina (con presencia de nuevas cepas) y que dependería del comportamiento social que desarrollemos frente a ella, el impacto que genere en el sistema de salud.

Recuperar la noción de ciudadanía responsable o “cuidadanía” como se ha venido acuñando desde el Estado Nacional, con la experiencia de haber enfrentado un primer avance mundial de la enfermedad y con mayor información de la que disponíamos antes.  

El Presidente Alberto Fernández advirtió en cadena nacional hace unos días: “El covid ha tenido variantes y nuevas mutaciones, algunas de las cuales son mucho más contagiosas y con severa letalidad” a ello agregó que nos enfrentamos a la escasez global de vacunas,con problemas en su producción, en las entregas, en la logística, en los insumos, etc.

Solo 15 países recibieron hasta ahora, más del 10% de las vacunas que compraron. Ésta es la realidad mundial; escasez, desigualdad y la demora de las vacunas. La Argentina ya firmó contratos para recibir más de 65 millones de dosis pero llegaron sólo 4 millones, tan solo un 6% de las dosis contratadas. Las productoras de vacunas no están entregando en los tiempos previstos, hay escasez mundial.

El panorama es complejo y a todo ello se suma que estamos ingresando a las estaciones del año en las que hacen pico de contagios las enfermedades respiratorias frente a las cuales nos siguen quedando solo dos herramientas; las vacunas (a quienes les toque según prioridades establecidas) y la más importante y eficaz; el cuidado.

donde no hay cuidado colectivo, cualquier sistema de salud puede desbordar” apuntó Alberto a la responsabilidad ciudadana de cada unx en la vida diaria.

A sabiendas de las principales medidas de prevención (higiene de manos, el uso adecuado de barbijos, mantener los ambientes ventilados y mantener dos metros de distancia), resulta preocupante ver en la cotidianeidad el “relajamiento” de las medidas de cuidado.

Las alarmas están encendidas, tenemos el diario del lunes con lo que está ocurriendo en Europa y acá nomas en Brasil. Sin el afán de asustar, no sabemos cuáles serán las repercusiones sanitarias que generará la segunda ola, pero sin dudas va jugar un rol preponderante las conductas ciudadanas individuales y luego colectivas que desarrollemos.

Se trata de la vida de todxs.