En tiempos de relativización de la verdad, las mujeres henrykas te brindamos un tip; miren “el dilema de las redes sociales” que se estrenó en febrero del 2020 en Netflix y se trata de un documental que nos permitirá una comprensión y uso un poco “menos  inocente” de las diferentes redes sociales en las que nos fuimos creando cuentas siguiendo a la manada.

Sin lugar a dudas las redes sociales ya ocupan un lugar  preponderante en nuestras vidas, en ellas construimos “como nos gustaría que fueran nuestras vidas”, una imagen, en ellas todes son sumamente felices (porque ya no está de moda colocar allí reclamos, descargos o tristezas, como mucho alguna que otra indirecta). Claro que nos han aportado mucho como forma de reencontrarnos, en conectarnos, para lxs emprendedores a la hora de vender, para acceder a información rápida, etc, pero desde su surgimiento a la actualidad se han transformado considerablemente y tenemos que revisar sus funcionamientos, sus trampas, sus actualizaciones y el Estado tendrá un rol clave en esas regulaciones.

El 3D real, de intercambio, de la materialidad lo fuimos perdiendo y con la llegada de la pandemia a esta parte todo se ha ido acentuando con las reuniones virtuales, todo es “imagen”, efímero, pasa rápido y seguro escuchaste “si no está en las redes sociales no pasó”.

En ese camino surgieron también lxs “influencers” que toman posición, se manifiestan en redes y generan sentidos sobre problemáticas sociales, debates diversos e inclusive sobre la salud, OMG!

Según el documental, las experiencias digitales aparentemente triviales, como recomendaciones automáticas, notificaciones y publicaciones sugeridas, funcionarían como anzuelo que es lanzado miles de millones de veces al día por las aplicaciones más populares del planeta, no solo vendiendo, ofreciendo o mostrando productos sino, creando necesidades de consumos que no son parte de nuestra realidad. Ello se complejiza al mostrar como esa creación de voluntades, sentimientos, emociones y necesidades es orientada (por quien pague) para elegir representantes politicxs.

«Hay dos industrias que llaman a sus clientes usuarios: la de las drogas ilegales y la del software» es una de las frases que aparece entre los testimonios en el nodo central de desarrollo del documental y sin spoilearlo a fondo, es para mí, la clave para comprender como funcionan las redes sociales.

Así, va describiendo las herramientas que se crean para mantener a los usuarios «distraídos» mientras los anunciantes ganan dinero, en tanto que las notificaciones, se describen como una de las herramientas más eficaces para atraer a los que están fuera y mantener a los que ya están conectados.

En fin, si bien las redes sociales posibilitan una multiplicidad de relaciones sociales que no serian posible de otra forma, borrando distancias físicas y reales entre personas, también eliminaron una parte importante de la interacción cara a cara. Es hora de cuestionarnos, de manera consiente: ¿Qué influencia tienen las redes sociales en nuestra vida cotidiana?