El encuentro del grupo de los siete finalizó este domingo ¿por qué no se habla en todo el mundo sobre su increíble toma de decisiones frente al cambio climático y sus consecuencias sociales? Porque no fue una junta histórica, ni mucho menos revolucionaria, solo fue una más para ponerse la careta de empáticos ante la angustia global. 

El fin de semana dimos una introducción sobre qué es el G7, su contratapa y por qué nos afecta. Para hacer un pequeño repaso, el G7 es un espacio de deliberación política y económica internacional entre las naciones más industrializadas e importantes de la época, quienes representan el 58% de la riqueza neta mundial.

Este evento del cual se habló los últimos días, se inició el 11 de junio, y si bien es una noticia muy reciente, poco se mencionó de las acciones decididas para dar frente a la crisis climática (y todo lo que ella conlleva) pero no por falta de información, sino porque fue un encuentro más de promesas vacías (y repetidas).

Objetivos bajo la lupa:

Para finales de este año, se han comprometido a eliminar las ayudas directas a las centrales térmicas de carbón para lograr limitar el calentamiento global a 1,5 ºC. Aunque como nombramos en la nota pasada, estas naciones desde el inicio de la pandemia, han invertido 189.000 millones de dólares en combustibles fósiles en contraposición a los 147.000 millones que han destinado a las renovables. 

También se acordó fijar objetivos más ambiciosos para 2030 y llegar a la neutralidad de carbono en 2050, además de una serie de proyectos de los que solo se nombró el título, pero que no se desarrolló ni se aseguró trabajarlos. 

Cito una parte del documento oficial:

“Nos comprometemos al cero neto* a más tardar en 2050, reduciendo a la mitad nuestras emisiones colectivas durante las dos décadas hasta 2030, aumentando y mejorando la financiación climática hasta 2025; y conservar al menos el 30 por ciento de nuestra tierra y 2 océanos para 2030.”

¿Se supone que debe tranquilizarnos? 

También se comprometieron a un financiamiento preestablecido para las comunidades vulnerables por las catástrofes meteorológicas extremas relacionadas con la crisis climática. Este “apoyo” incluye 120 millones de libras esterlinas del Reino Unido y 125 millones de euros de Alemania.

Lo que no mencionan, es que esta es la enésima vez que “intentan” cumplir su objetivo con los países en desarrollo, que hacen frente como pueden a las consecuencias climáticas y ecológicas del estilo de vida de unos pocos, sin mencionar lo económico. 

Continuando con el análisis del mundo del revés… (cito otro párrafo del comunicado oficial):

“Proteger nuestro planeta apoyando una revolución verde que cree empleos, reduzca las emisiones…”

¿Qué clase de empleos? ¿Los marginados? ¿Los que exponen a sus trabajadores a ambientes tóxicos? ¿Los que vulneran derechos? ¿Los que no permiten el verdadero desarrollo de los países del tercer mundo? Como mencionamos anteriormente, si nos guiamos por sus acciones, no están entre sus prioridades los países subdesarrollados. Las naciones ricas del mundo (que causaron la crisis climática) saben lo que se espera de ellas, pero sistemáticamente no cumplen en su totalidad, entonces ¿está de más tomarlo todo con pinzas? no lo creo.

Así como afirmaron su interés en “Fortalecer nuestras alianzas con otros en todo el mundo” cuando no solo hubieron muchos mensajes indirectos y provocativos hacia China y Rusia (no son justamente víctimas en todo esto pero se entiende el punto), sino que en ningún momento hubo participación ciudadana o representantes de los más vulnerados ¿Cómo podemos determinar soluciones reales solo con la perspectiva privilegiada?  

Mientras unos 4.000 niños menores de cinco años mueren al día por falta de agua potable y saneamiento adecuado (UNICEF), el club de los ricos se cuida de no excederse en generosidad pero dar la suficiente, para que los títulos de los medios sean positivos y sigamos durmiendo tranquilos. 

Cuando hablamos de que queremos acciones sensatas frente a estas crisis ambientales, también nos referimos a la defensa de los derechos humanos involucrados, a nuestra especie con una vida digna.  

¿Volveremos a colocar nuestras esperanzas en la próxima mesa de gobernantes del mundo (COP 26), o entenderemos que exigir participación ciudadana y soluciones reales, es parte de nuestro rol si queremos un futuro?

*cero neto: Cero neto significa un cambio radical en toda la economía, eliminando los combustibles fósiles y otras fuentes de emisiones siempre que sea posible.