Por Alba Vicini

Llegan las fiestas! Los rostros de la gente reflejan alegría y tristeza. Es consecuencia del año vivido. Año extraño, único, que según dicen, traerá un cambio en la humanidad, dios quiera sea para bien, pero sí estoy segura que este 2020 nos ha igualado: todos tuvimos miedo.

Sufrimos incertidumbre, sensación de inseguridad, de no saber que pasará o será mañana; pero también la esperanza, que por momentos nos quería abandonar pero nos aferrábamos a ella para espantar a la depresión o a la soledad.

Y ahora llegan las fiestas, que nos retrotraen a otros tiempos, a familiares y amigos con los que vivimos momentos inolvidables, de los buenos y de los otros. Familiares que siempre están presente en nuestra memoria, estén o no en este mundo, pero que siempre te acompañan, que de una u otra manera te envían energía y amor, que al recibirlos alimentan el espíritu.

Los amigos, que son los hermanos que nos da la vida, con los que transitamos tramos de caminos, dejando huellas alegres y divertidas en la memoria y en el alma.

En este año extraño que nos toca vivir, con muchos momentos de soledad, con tanto tiempo para pensar, recordar y soñar, el pasado se hacía presente y es así que recordando las navidades familiares de mi niñez y adolescencia, imágenes que parecen sacadas de alguna película italiana donde todo era canto, alegría, baile, toda una explosión de felicidad donde estábamos todos, todos…para mí. Hoy comprendo que habrían ausencias que se disimulaban.

Después de este desbastador 2020 habrá que ser más simulador que antes y habrá que aprender a olvidar.alba