Ahhhh Mercurio, el planeta regente de Géminis

Es más que seguro que alguna vez hayan intentado agarrar el mercurio -cuando se rompían- esos termómetros que se usaban antes (les recuerdo que tengo 73). Bueno, era realmente imposible hacerlo, inasible. Es lo que representan algunos geminianos en mi vida (Ani, mi querida amiga; Héctor mi querido pareja-esposo).

Mercurio es el mensajero alado de los dioses. En la Mitología los dioses le permitían estar arriba con ellos y abajo con los mortales, simplemente porque Mercurio traía toda la info (como decimos ahora), de lo que pasaba abajo. Por este “servicio”, los dioses -dicen algunos- les permitían que se acercara a ellos, y él, Mercurio -dicen otros-, “robó” algo de todos los dioses y  se transformó en un dios con distintas características, con un poco del talento de cada uno de ellos.

Hay un cuento en un libro de Grandes autores Ingleses que amerita que se los cuente ya que hablamos de Mercurio. Parafraseando, era más o menos así:

Mercurio un día se encontró con una tortuga, ¿ qué aburrido lo tuyo, siempre haces lo mismo?, preguntó; yo puedo mostrarte otra forma de ser; le sacó la caparazón a la tortuga y con ella -con la caparazón- hizo una lira.  Inventó la lira, instrumento similar a la guitarra. Esto le sirvió para estar cerca del dios Apolo, que tocaba la lira.

Parafraseando…

Mercurio es un planeta del elemento Aire, por lo que prioriza lo mental, lo que es rápido, la comunicación, la relación con los hermanos, los vecinos, los negocios, los viajes cortos, etc.

Me parece conveniente, que para contarles de Mercurio, ponga palabras que tienen que ver con él:

Inquietud, variedad, aburrimiento, agilidad mental, inventar, jugar, astucia, curiosidad, mente abierta, corazón joven, flexibilidad mental, robar, persuadir, deformación de la verdad, negociador, comerciante, niño divino, palabras, imágenes, pensamientos, movimientos, viajes, reflexión, aprender, alumno, rapidez intelectual, comunicación, comprensión,  relaciones, conocidos. No digo amigos, porque para ser amigo uno tiene que dedicarse mucho y aquí lo que vale son los puntos de contacto no la dedicación.

Entonces, depende de dónde tenemos a Mercurio en nuestra Carta Natal, vamos a usar algunas de estas palabras, algunas de estas estrategias, algunos de estos “trucos”, para relacionarnos con los otros, para comunicarnos, para hacer negocios, etc.                                            

**Si tenemos a Mercurio en signos de Aire (Géminis, Libra, Acuario):  Aleluya!, tenemos a nuestra disposición toda la batería mental de Mercurio, que aliado de estos signos, pone a nuestro servicio. Entonces, la comunicación va a ser rápida, las respuestas también, las posibilidades de negociar -les diría- casi infinitas.

 **Si tenemos a Mercurio en un signo del elemento Tierra (Tauro, Virgo, Capricornio): Probablemente nuestra forma de hablar con los otros, nuestra forma de comunicarnos y de hacer “negocios”, va a ser más lenta, tranquila, cautelosa, más pensando cómo lograr que el otro entienda bien el mensaje. Hay que pensar más todo antes de lanzar a viento lo que queremos decir.

**Si tenemos a Mercurio en un signo del elemento Agua (Cáncer, Escorpio, Piscis): Las palabras y la forma de decirlas también van a estar, probablemente,  como “saturadas, salpicadas”,  por nuestra emociones, por el amor, la ira, la certeza que pone Escorpio para comunicarse (tanto si está enojado, como si no), por  la dulzura y el cuidado que pone Cáncer y la compasión, que en general, puede llegar a poner Piscis.

**Si tenemos a Mercurio en un signo de Fuego (Aries, Leo, Sagitario): En general las palabras y la forma de entender -siempre hablando a nivel de lo mental- va a ser, quizás y a veces, como demasiado rápido, una bocanada de fuego que llega, hace lo que tiene que hacer -a veces impulsivamente- y luego se retira. La comprensión casi inmediata, las palabras a veces salen como cataratas y luego…. bueno será tiempo de recomponerlas.

Bien

Entonces, ¿dónde tenes a Mercurio en tu Carta Natal?

Antes de terminar, quiero explicarles algo a pedido de mi querida hospedadora (hermosa palabra de estos tiempos de Zoom).

Los Planetas van y vienen en su recorrido por un signo. Cuando “vienen”, se llama retrogradar (van como para atrás).

Nosotros estamos en la Tierra y desde aquí miramos el cielo. Esto -de la retrogradación-  es algo similar (es en realidad ficticio, tal como lo que les voy a poner como ejemplo), a cuando vamos por una autopista y a nuestro lado va otro auto, en el mismo sentido, pero a menor velocidad. Si no tenemos un punto de referencia parecería que el otro auto, se mueve para atrás.

Lo mismo ocurre con los Planetas que parecen moverse para atrás,  porque la Tierra va más rápido, y como todo se mueve en el Universo, circula en el mismo sentido.

¿Lo sentimos los que estamos aquí abajo? Puede ser, les recuerdo que todo es aparente. Por ejemplo, se siente a nivel de lo mental y de las probables negociaciones que podemos llegar a hacer, que Mercurio esta retrogrado. Puede ser pero no siempre.                                          

¿Porqué les digo no siempre?

Porque, por la observación personal de estos días en que Marte esta retrogrado hasta el 2 de noviembre, no me lo muestran las noticias que permanentemente veo en televisión. Por lo que la sensación de la retrogradación muchas veces es una sensación personal más que nada.  

Las y los espero la próxima. Si tuve un exceso con las palabras, ya saben, es por Mercurio.