Por María Cortez

En este viaje que comenzamos juntas ustedes, el Magazine Henryka y yo, hemos llegado -ya- a la mitad del recorrido, a la mitad del camino.

Comenzamos  plenas de energía con Aries, apenas direccionada para quien sabe donde; seguimos conTauro, acumulando la energía para ver hacia dónde la canalizábamos; seguimos con Géminis abriendo de nuevo y conectándonos con muchos; la cerramos con Cáncer para ver a quien cuidábamos mas; la abrimos con Leo, abriendo el corazón para los otros; la cerramos con Virgo y nos dedicamos a trabajar y a ver, quizás con cierta tristeza, que ya no estábamos nada mas que con los del clan.

Y llegamos a Libra, abriendo otra vez el pulso del Zodíaco.

De repente nos damos cuenta de que hay otro, un “otro”,  que no somos nosotros, que no son los amigos, que no son los  clan, que nos son los que nos aplauden,  y que no son los que trabajan con nosotros.

SON (ES) EL/ LA QUE NOS ENAMORÓ  

Primero:  atención con esto del amor eh, porque básicamente estar en “amores” (enamorándose) significa en realidad, que encontramos “otro”,  que nos refleja. Encontramos en un  otro -de repente, eh- “algo“ de nuestra alma, algo de nosotros mismos, nos encontramos a nosotros reflejados en el otro, y claro, nos enamoramos.  

Y comenzamos a sostener (sostener) una pareja .Pareja, alguien que va, que camina, que es indispensable que esté a la par.

Podríamos llegar a decir Cristina A, que estamos como enamorados del amor, si somos Libra? Podríamos, por qué no?

Libra, o el momento libriano del zodiaco, porque nadie es solo Libra, es un tiempo -también- de búsqueda de equilibrio (ABSOLUTAMENTE MOMENTANEO) porque nada dura en equilibrio mas de 2 minutos.

Libra entonces, busca ese equilibrio perfecto, esa paz absoluta, ese “quedemos bien con todos” (eternamente, eh) , ese composé para que todo encaje con todo,  esa manera absolutamente encantadora (y para ello aprovechan los Libra a usar la sonrisa mas hermosa que Dios les dio) y encantan.

Encantan a todos los “otros“ que se aparecen en su vida, amigos, maridos, novios, amantes, clientes, el ocasional compañero de viaje  en un colectivo, el carnicero, la florista, la manicura ….. agreguen ustedes todo lo que quieran.

Esa manera, ese buscar el instante perfecto, esa forma tan perfecta, es Libra también, no por nada decimos que Libra es la “mariposa” de zodíaco.

La mariposa, uno de los mas bellos insectos que tenemos en el Planeta!

Ahora, la mariposa -en esto de que el equilibrio dura un instante- vive después de la transformación de oruga en mariposa (de Virgo a Libra), vive les decía, un solo y único día (un solo y único día) .

Además, si Libra tiene que sostener tanta perfección, y lo hace con agrado y dedicación, siempre buscando la no agresión, no tiene otra alternativa -quizás- que dejar por lo menos un rato y a un costado sus mas profundas emociones, esas que nos hace gritar, pelear, decir malas palabras a un lado.

Las emociones, que nos hacen amar profundamente y hasta las tripas  -diría Libra- vamos a ver como las tamizamos por el tamiz de las formas, sin tener que exagerar, eh, y siempre hablando de un amante, marido, pareja o compañero.

Porque los hijos y los nietos son otra cosa , no es cierto Cristina A?

Por ahora nada mas , seguimos si Dios quiere el próximo martes

Gracias por leernos ¡!!

María Cortez 2021 ( tiempo de grandes esperanzas)