Por María Cortez

Amerita, simplemente porque es parte del inconsciente colectivo!

Escorpio, Ascendente en Escorpio, tantas veces quemó las plumas, se incendió y volvió a salir a flote. Tantas veces, y ésta parecía una más, quemaba todo, se quemaba y volvía a renacer, como hizo siempre!

Pero no, ésta vez no salió bien, quien sabe si por algún tránsito o porque Dios quiso ver gambetear a dios.

En el año 1980 tuve la oportunidad de ir a visitar a mi suegro a Estados Unidos, estaba en la pileta tomando sol con mis hijos, alguien se me acerco -mi inglés es inexistente- a preguntarme de dónde era.

Así como pude le dije que era de Argentina, el joven me respondió “…ah si, Argentina, Brasil…”

“…no, no, Brasil, más abajo, más abajo…” le dije, bastante ofuscada.

“…¿más abajo, más abajo?…” Respondió él totalmente perdido de que, más abajo de Brasil, existía “algo más”, un país, gente, ¡ARGENTINOS!

Catorce años después -catorce años después-, visitamos, con mi marido, Grecia. Al bajar del avión tomamos un taxi y el taxista nos preguntó -otra vez- de dónde éramos.

“…de Argentina…” respondimos, aún me emociona,  “…ah si, dijo el Sr que trabajaba con su taxi, ArgentinaMARADONA, así, todo junto, y nos recitó toda la selección, sabía todos los nombres. No era un erudito, simplemente le gustaba el futbol.

“…Dios mío…” , pensé, nos conoce!! Si MARADONAARGENTINA! Respondió.

¡Cuánto para agradecerte Diego!

Tuve la suerte de viajar tres minutos en un ascensor con él y con Claudia (a quien admiro y quiero mucho), lo acompañaba al médico, el Dr Damián Rozenberg, del cual yo era la secretaria.

Me sentía henchida de emoción, estaba con el Diego!!!!

Chiquito, menudo, más bajito que yo, INMENSOOOOOOOO!!!!!!

Estaba tan paralizada de la emoción que me fue imposible sacarme una foto con él. ¡PARALIZADA DE LA INMENSIDAD DE LA PERSONA QUE TENIA A MI LADO ¡

En otra oportunidad, en la que asistió al consultorio, estaba solo, lo recibió el encargado del edificio, y le increpó con un “que queres pibe”, porque él es el pibe de Oro, es un pibe que conquistó a un planeta ent

Cuando se dio cuenta de quién era,  el encargado, casi se muere, le pidió disculpas y le preguntó “… puedo sacarme unas fotos con vos…”

El “pibe” le dijo: “…sí como no, te pido algo porque estoy muy apurado, unas fotos y nada más, si?, no le digas a nadie por favor, estoy algo apurado…”

Si, fue la respuesta. Si, fue el compromiso.

Ese día yo no estaba.

Cuando el “pibe” salió -y había dicho “no le digas a nadie porque estoy apurado”- ESTABA TODO PALERMO PARA VERLO .

Así fuimos con el.

Era tan grande, tan inconmensurable, que era imposible respetarlo.

Muy triste, sigo llorando.

Me impacta que una pandemia, que una cuarentena, que el pedido de distancia social, NO PUDO EVITAR QUE LOS ARGENTINOS, esos que ahora somos tan conocidos gracias a él , NO SALIERAN A DECIRLE ADIOS

Adios, dios… Y GRACIAS!