Por María Cortez

El 21 de diciembre -todos los 21 de diciembre- es el día más hermoso del año, el día en el que hay más luz en la parte Sur del planeta celeste, de nuestro planeta Tierra, al cual maltratamos tanto.

Todos los años, los que sabemos que es un día de tanta luz, hacemos un ritual, el del Solsticio  de Verano.

Hay dos momentos en este bello planeta que son de solsticio, el de invierno, que es el día que se celebra San Juan Bautista y el que estamos por tener en unos días más, el de verano.

En la medida en que ustedes tengan la posibilidad y quieran, pueden hacer este ritual. Este es un año sumamente especial para todos, en mi caso -y porque soy Ascendente en Piscis- , los rituales son esenciales para la vida. Dicen además, que el inconsciente entiende dos cosas, los rezos (rituales) y la magia.

Entonces preparémonos, les parece?

Aclaración: los que hicimos ya este ritual varias veces, primero tenemos que quemar el papel del año anterior.

Bien

* Ponemos flores y nos encerramos por un rato en un lugar en el que sabemos que no va a entrar nadie. El mejor momento, las 12 del mediodía, cuando el Sol está en el Cenit, es decir arriba de todo en el cielo. Sin embargo, cada uno hace lo que puede.

* Vamos a hacer algo mágico, y muy esotérico si me permiten, mas que nada porque es un año muy diferente.

* Vamos a llevar con nosotros una hoja de papel en blanco y una birome.

* Antes de comenzar vamos a invocar a nuestros Maestros, a Dios, a nuestros Santos más queridos, a nuestra Estrella, a nuestro Ángel de la Guarda y/o a quien nosotros queramos invocar para que nos guie.

 * Nos sentamos y empezamos a escribir en nuestra hoja los “pedidos”. Hay una gran condición que siempre se hace, y este año sería interesante que fuera muchísimo mas potente: PEDIMOS POR NUESTRO PLANETA Y ROGAMOS PORQUE HAYAMOS PODIDO APRENDER ALGO DE TODO ESTO QUE NOS ESTA PASANDO.

Este 2020 no les pasó a nuestros ancestros, nos pasa a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros nietos, por lo que evidentemente nosotros somos -digamos- los elegidos para este nuevo comienzo de un tiempo mucho mejor, y de esto no me cabe duda, por eso es tan esencial lograr aprender que solos no podemos, que el otro, se llame como se llame ese otro (hermano, amigo, marido, esposa, vecino, compatriota, extranjero, nacional, etc ) es tan esencial como nosotros mismos.  

Solos no podemos, el otro nos complementa en lo que sea que necesitamos. Solos no podemos, porque sin el otro no podemos seguir adelante. Por eso, porque NO SOMOS SOLOS, y a algunos de nosotros nos costó mucho estar tan solos y sólo ver a nuestros amores por video.

* Entonces escribamos y pidamos primero, porque hayamos aprendido a amar a ese otro, que tanto necesitamos, y  porque nadie -como dice la canción- nos sea indiferente.

* Después pidamos -y escribimos en nuestra hoja de papel blanco- por todas y cada una de las personas que amamos y que integran nuestra familia más primaria,  esos que tampoco pudimos ver, abrazar y besar, porque este tiempo nos enseñó que eso también (abrazar y besar) es imprescindible, por lo menos para algunos de nosotros.

Al final pidamos por nosotros mismos.

Y aquí les dejo mi pedido para todos nosotros, para nuestro amado Magazine Henryka, que de alguna manera y por un rato nos une todos los martes, para nuestro país  y para todo este bellísimo planeta que nos está hablando tan crudamente: AMOR, AMOR, AMOR, AMOR, AMOR, salud y prosperidad en todos los órdenes de nuestra vida!

Gracias a mi querida hospedadora Silvia!

                                             María- 2020, tiempo de grandes esperanzas