Y llegamos hasta aquí juntas así que muchas gracias a mi querida hospedadora Silvia y a ustedes que nos siguen todos las semanas.

Quiero recordarles dos cosas, la primera  -ya se que lo saben-  nadie es solo Cáncer, Aries, Tauro o Géminis. Somos un quantum de energías maravilloso que el Universo nos regaló;  la segunda, les recuerdo el pulso del Zodíaco, que venimos charlando, abrimos con Aries, cerramos con Tauro, abrimos para ir a jugar con Géminis, y ahora estamos cerrando con Cáncer.

Con Tauro cerramos para acumular la energía -que entró gracias a Aries-  y que no se nos cuele por ningún lado, ahora  cerramos para protegernos y proteger a los que más amamos.

También teníamos un correlato con los elementos Aries-Fuego;  Tauro-Tierra; Géminis-Aire y ahora señoras y señores estamos en presencia del elemento Agua, entrando en el Universo de  Cáncer.

El Agua nos lleva navegando inmersos y a merced de  nuestra emociones.

*La falta de Fuego en una Carta Natal, es algo significativo ( si no esta compensada por Planetas en una Casa del elemento Fuego) , porque nos falta ese impulso vital.

 *Si no tenemos Tierra ( y no está compensada) el concretar se nos hace muchas veces, cuesta arriba.

*Si lo que nos falta es el Aire (y no está compensado), la posibilidad de objetivar, es decir salir afuera de una situación para poder mirarla y evaluarla, no es algo realmente fácil.

*Y si lo que nos falta es el Agua (y no está compensado) el poder manifestar las emociones, lo que sentimos y lo que nos sucede a ese nivel, también es una enorme dificultad.

Conozco personas con falta de este elemento Agua que manifiestan una sola emoción: LA IRA, porque no estamos hablando solo del amor.

Las emociones son un cúmulo de sensaciones y de sentimientos, que hasta nos llegan a enfermar si no las podemos manifestar.

Y llegamos a Cáncer, que no tiene empacho en manifestarlas.

Este momento del Zodíaco, es momento de cerrar, como les decía más arriba, hacer un parapeto y salvaguardar lo que vamos a dejar adentro del mismo.

Decimos que es quedarse en la aldea y no salir (sale Leo en todo caso después), quedarse calentitos, comiendo, disfrutando de esa tibieza que nos da el hogar, nuestra casa.

A los que dejamos adentro, serán más que cuidados, protegidos y contenidos. Aquí incluimos familia, amigos, gente que pasó la prueba de ser buenas personas (Cáncer no le interesa el millón de amigos, quizás dos o tres en la vida)  y los de “afuera” … bueno que se arreglen -diría Cáncer-, hay que crecer dice el hijo de una amiga.

Cáncer esta representado por un cangrejo. MUY durito por afuera y muy blandito por dentro, por eso la caparazón que es el parapeto para resguardarse.

Obviamente, está supervalorada la familia, por el hecho de la pertenencia, del ser parte de…, soy un miembro de…, y eso significa que pertenezco, que me incluyen en todo caso.

Por eso mismo, cuando un canceriano o una canceriana, tiene que -de alguna manera- “dejar” o alejarse de su familia (por cuestiones inherentes a separaciones, etc) sufren muchísimo, pero sin duda crecen… verdad Giselle?

El regente de este signo es la Luna, que es -por los mecanismos en los que nos adentra- sumamente poderosa, aunque si  intentamos dejarla, dejar sus mecanismos de lado, el miedo -probablemente- se apodera de nosotros y nos paraliza; sin embargo hay que crecer, insiste  José.

Voy a “cerrar” aquí, nos vemos la semana que viene.

María Cortez 2021 ( tiempo de esperanzas )