Por María Cortez

¿Volvemos al fuego? 

¿Qué haríamos sin él?

Está en nuestras vidas, sin él, sin la heroica conquista de un solo espermatozoide, dicen, uno entre quinientos millones que salen a conquistar al óvulo, que espera pacientemente (Aries /Tauro). Sin esa conquista vuelvo a decirles -heroica-, netamente Ariana, de penetración, no existiríamos.

Bueno, sigamos con nuestra historia. Tenemos a un Ariano, por ejemplo, con el Sol en la Casa III, que es la Casa de Géminis, ¿qué espada va a esgrimir para ir a la acción?

La palabra.

Probablemente tenga una palabra aguerrida, directa, sin filtros (después verá si tiene que pedir disculpas o no por todo lo que dijo). Su relación con sus hermanos quizás sea bastante intensa. Mucha pasión, mucha guerra, quizás le interese salir a buscar negocios afuera y se compre un auto recorriendo no muy grandes distancias. 

¿Qué pasa con un Sol en Aries en la Casa IV? La Casa IV tiene que ver con la familia de origen. Es la casa de Cáncer. Algunos autores dicen que tiene que ver con el padre, otros dicen que tiene que ver con la madre. Me inclino por esta última. 

La heroica lucha Ariana va a tener un solo fin: el interés por los beneficios que puede conquistar para su familia.

Podría ser también que este Sol en Aries en la Casa IV esté distanciado, peleado, con su familia. 

¿Qué pasaría si el Sol en Aries está en la casa V? Es la Casa que rige Leo. 

Tenemos aquí probablemente (el fuego ariano más el fuego leonino) alguien muy lanzado quizás en una heroica lucha por encontrarse a sí mismo. Quizás algunos temas con los hijos,  más que nada de competencias probablemente.

Quisiera recordarles lo que venimos hablando de estos 6 meses desde junio 2020 hasta enero de 2021, en los que el planeta regente de Aries, Marte, transita por su Casa y por su signo, Aries. 

Estamos viendo en estos últimos días tantas movilizaciones -en todo el mundo- tantos actos violentos, el lunes 7, por ejemplo, una mujer policía se suicidó pegándose un tiro en la cabeza por una violación a su intimidad, que no sorprende semejante nivel de agresión.

Por hoy lo vamos a dejar aquí.  Nos vemos la próxima.