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Juan Manuel Lezcano: “los y las magistradas no venimos de otro planeta”

Nadia Gibaja

En una charla intima el juez a cargo del Juzgado Civil , Comercial, Laboral y Familiar de Apóstoles nos cuenta los desafíos de la Justicia ante los cambios y el avance de la sociedad.

—¿Por qué crees que la justicia está tan mal vista por la sociedad? 

En verdad, hoy la sociedad exige a la justicia lo que hace varias décadas no exigía, y quizás, la justicia, tiene una capacidad de dar respuesta en la actualidad que no es suficiente para la sociedad en la que estamos insertos. Lo primero que está exigiendo es algo estructural, que es la perspectiva de género. En el caso de nuestra provincia, también perspectiva de multiculturalidad, cuando, por ejemplo, hablamos de las comunidades indígenas. Pero también está exigiendo un perfil de juez que quizás no fue siempre el perfil de jueces y juezas que tuvimos en nuestra provincia. ¿A qué me refiero? Necesitamos jueces y juezas que hablen claro, jueces y juezas que bajen a la tierra, salgan de los formalismos y piensen que, como funcionarios públicos, debemos dar una respuesta a los conflictos, quizás de una manera diferente de cómo se daban hace medio siglo atrás.

“Debemos dar una respuesta a los conflictos de una manera diferente de cómo se daban hace medio siglo atrás”

—¿Qué hacer para mejorar esa percepción que tiene la sociedad del sistema judicial?

Creo que esa respuesta necesita de varios actores. Primero, quién forma a los magistrados. Las magistradas y magistrados no vienen de otro planeta, sino que son parte de una producción académica dentro de las universidades. Ese es el primer gran desafío, repensar los planes de estudio, ver cuáles son las herramientas que se necesita el/la abogada, tanto en la magistratura como en el ejercicio de la profesión, y partir de ahí, trabajar serias reformas estructurales. Por ejemplo, el mecanismo de selección de jueces y juezas. Pensar si el método de selección hoy responde a las necesidades de la sociedad. 

—Hablando un poco como de los desafíos y de aquello que la sociedad está pidiendo. ¿Cuáles son los avances que vemos dentro de la justicia en materia de género y multiculturalidad?

La sociedad siempre piensa en la reforma de la justicia federal. Pero yo creo que el gran desafío en los últimos años fue ver o analizar qué hicieron las provincias para realizar un verdadero cambio. En eso me animo a decir que hay muchas provincias que avanzaron más que nación o más que el Poder Judicial Federal. Primero, la digitalización de los expedientes. Pensar que todavía existan juzgados donde se cosen los expedientes como en el siglo XIX, es pensar que estamos desperdiciando recursos. En eso muchos juzgados de la provincia han avanzado muchísimo, como es el caso del juzgado a mi cargo. Por otro lado, también el tema del lenguaje claro. Yo creo que eso es central para que la sociedad entienda qué razonamos y cómo razonamos en la justicia.

“Existen juzgados donde se cosen los expedientes como en el siglo XIX”

—¿La provincia de Misiones, en el ámbito judicial, se maneja con perspectiva de género?

Creo que es una deuda, es un tránsito que todavía lo estamos iniciando. Hoy por hoy aquellos que ingresamos al Poder Judicial se nos pide formación en perspectiva de género, pero como todo cambio de paradigma, siempre hay resistencia. Entonces, en ese proceso creo que dentro de muy poco tiempo vamos a tener muchos jueces formados, deconstruídos, porque hay que decir que la falta de perspectiva de género no responde solamente a diferentes géneros, sino que es una deconstrucción que lleva su tiempo. Es un proceso que va a llevar su tiempo, pero llegará el momento donde hablar de perspectiva de género ya va a ser algo que lo vamos a ver en el resultado.

“Dentro de muy poco tiempo vamos a tener jueces formados, deconstruídos”

—¿Son suficientes las medidas que toma la Justicia para la protección de las mujeres en los casos de violencia? 

Lo que puede hacer solamente un poder del Estado nunca va a ser suficiente. La máxima de excelencia que nosotros manejamos en un tribunal del interior, es que cualquier mujer que realice una denuncia en una comisaría está teniendo su resolución en menos de seis horas, y la notificación efectiva de esa resolución se hace dentro de las 12 horas. La medida puede llegar a ser notificada en ese tiempo. Podemos agregarle otras herramientas tecnológicas como el botón de pánico o tobillera. Todas esas son herramientas que intentan prevenir las diferentes violencias.

—¿Cómo se podría mejorar esto dado el alto índice de violencia hacia las mujeres?

Tenemos que tener en cuenta que en la justicia manejamos un porcentaje muy pequeño de los casos reales. Entonces, ¿qué se podría hacer? Una fuerte campaña, por ejemplo, de los tres poderes del Estado respecto a la importancia de hacer las denuncias y seguir capacitando a las fuerzas de seguridad respecto a cómo se toman esas denuncias. Porque la recepción que tenemos en el juzgado es un formulario muy acotado, donde con ese formulario tenemos que resolver, no tenemos otra instancia procesal, tenemos que dictar una medida. Entonces, si mejoramos los sistemas de recepción de denuncias, creo que puede ser un gran avance.

—¿De qué manera el sistema judicial aplica la perspectiva de la niñez en cuanto tener en cuenta su grado de maduración o escuchar realmente a les niñes en los procesos?

En materia de niñez, Misiones tiene una ley provincial muy buena, que ese bueno recordarla, que parte de dos principios. Primero, no judicializar los procesos de niñes. Y segundo, no judicializar la pobreza. Porque cuando nosotros partimos de esos principios nos preguntamos de todos los procesos o las medidas de protección ¿cuál es la característica común? nos vamos a dar cuenta que siempre la característica común va a ser la vulnerabilidad y obviamente las características de ese niño respecto a lo que se está intentando en un proceso proteger. ¿Cuál es el gran desafío? que las instancias administrativas de los municipios, en las direcciones de niñez, que tienen amplias facultades, actúen de una forma más inmediata. En nuestra provincia 55 municipios cuentan con Dirección de Niñez, pero todos deberían tenerlo.

“En nuestra provincia, 55 municipios tienen Dirección de la Niñez. Todos deberían tenerla”

—¿Cómo ves la participación e inclusión de la mujer en espacios de poder? 

Misiones, en el Superior Tribunal, según datos estadísticos tiene un 50 y 50 en los cargos judiciales. Ahora, es cierto que sigue estando el techo de cristal que termina siendo un techo de concreto, que se debe romper. A partir de eso, la pregunta sería ¿Cuáles serían las acciones positivas para lograr una igualdad real respecto a diferentes géneros dentro del Poder Judicial? Partimos, hoy por hoy, de la gran deuda de establecer un cupo mínimo de personas trans dentro del poder judicial. En algún momento lo tenemos que replantear y después pensar dentro de todos los poderes judiciales de la Argentina, ¿cuántos Superiores Tribunales? y ¿cuántas Cortes tienen mayorías mujeres?. Ahí nos vamos a dar cuenta que ese techo sigue estando. 

—¿Qué mensaje te gustaría compartir?

Me parece que hoy no tenemos que olvidarnos de los colectivos y de aquellas que pelearon por muchas de las ideas de nuestras madres, de nuestras hijas. Recordar que el fruto de esa lucha, son los derechos que hoy tenemos y los podemos ejercer. Seguir avanzando en otros derechos que nos faltan. En algún momento nuestros hijos, nuestras hijas, van a poder recordar que eso fue producto de esas luchas populares y de esa militancia de mujeres.

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